Bricolaje y crisis

De El País 18 de diciembre de 2008: 

Duchamp, fan del bricolaje

Triunfan las ’web’ con recetas de manualidades

MARÍA OVELAR – Madrid – 18/12/2008.

Otro artículo de María Ovelar: Y el libro se hizo móvil

La aldea global se moviliza contra la crisis. Detrás de la pantalla del ordenador, los internautas se organizan. Su receta: el bricolaje 2.0. Una práctica que aúna manualidades y ciberespacio. Internet está trufado de páginas donde miles de bricomaníacos sugieren cómo montar una bicicleta solar o una lámpara para el salón con cuatro palos y cinco duros.

La aldea global se moviliza contra la crisis. Detrás de la pantalla del ordenador, los internautas se organizan. Su receta: el bricolaje 2.0. Una práctica que aúna manualidades y ciberespacio.

Internet está trufado de páginas donde miles de bricomaníacos sugieren cómo montar una bicicleta solar o una lámpara para el salón con cuatro palos y cinco duros. Una plataforma donde los cibernautas suben instrucciones sobre cómo construir muebles, juguetes, memorias USB o incluso ordenadores es: www.instructables.com. Los manitas pueden descargar los manuales, consultar fotografías o disfrutar de vídeos explicativos.

Esta web, que nació en agosto de 2005, ha multiplicado el número de visitas en los últimos meses. Si el pasado julio la consultaron 2,2 millones de internautas, en noviembre fueron 3,7 millones. Según Eric J. Wilhem, uno de sus creadores, el furor do it yourself (hazlo tú mismo) no sólo responde a las dificultades económicas derivadas de la crisis. “Es una forma de oponerse a la fabricación en serie y al consumismo. La gente desea expresarse y demostrar su individualismo. Construir algo chulo que no está a la venta, y explicar en la Red cómo se hizo, es una forma maravillosa de revelar su personalidad”, afirma este neoyorquino de 31 años.

Él y su equipo creen a pies juntillas en esta filosofía. Instructables es hijo de Squid Labs, una empresa de investigación y diseño que, como Apple, nació en un garaje de California. “Éramos cinco amigos decepcionados con los empleos que nos tocaron después de estudiar en el MIT [el prestigioso Massachusetts Institute of Technology]. Decidimos hacer algo nuestro y fundamos Squid Labs”, explica Wilhem. Acumulan ya más de 20 patentes.

El último grito es imitar a McGyver. ¿Por qué triunfan ahora más que nunca estos sitios? “Porque son una buena manera de combatir las vacas flacas. Los materiales suelen ser reciclados por lo que elaborar un bolso o una alfombra sale gratis”. Lo dice Shoshana Berger, responsable de la web (también en papel) Readymade. Su leitmotiv: Cómo hacer (casi) todo. Este medio (con el título del urinario de Marcel Duchamp), creado en 2001, suma adeptos. Uno de sus seguidores más célebres es Dave Eggers. El exitoso novelista y fundador de la revista McSweeney’s describió así este saco sin fondo del bricolaje: “Representa algo más que el espíritu del hazlo tú mismo. Encarna un ethos estético que permite hacer objetos refinados con artículos ordinarios”.

En Makezine (www.makezine.com) también se destripan consolas, se modifican ordenadores y se comparte el saber gratis. Su cofundador, Dale Dougherty, es una estrella en el cielo de los bits. Dougherty acuñó el término Web 2.0. Esta fuente de recursos inagotable arrancó en 2005 en papel. La revista Make Magazine se edita trimestralmente, pero la versión digital, se actualiza decenas de veces todos los días. Y claro, sus fans se multiplican: de media unas cuatro millones de páginas vistas al mes: un fenómeno. Tanto como para que en 2006 celebrara su primer festival: Maker Faire, un evento anual que reúne a más de 25.000 visitantes.

Más pistas: Ikeahacker, donde los clientes de la firma sueca de muebles comparten consejos, suben fotografías y personalizan los artículos de Ikea. Todo gratis por amor al arte o al activismo. Lo ha dicho Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura para la Paz: la crisis nos ofrece la posibilidad de recuperar los valores.