Hombre al agua – Men Over Board (MOB)

Si algún miembro de la tripulación se va al agua, la situación puede pasar de ser grave a ser muy grave dependiendo del estado de la mar y de la velocidad a la que se desplace el barco. Una persona siendo remolcada a 6 nudos por la cincha y su arnés ejerce una fuerza de resistencia brutal que puede incluso hacer muy difícil o casi imposible la respiración para el tripulante en el agua. Por ello debemos detener el velero inmediatamente poniendo proa al viento y largando todas las escotas.

Incluso a sólo 3 nudos la sensación de arrastre es muy fuerte y requiere sujetarse a la cincha para mantener la cabeza fuera de agua. Aquí como en todo, experimentarlo en primera persona es una buena lección y les proponemos en un perfecto día de verano con el agua cálida, ponerse el arnés y ser remolcado un momento por la embarcación auxiliar para conocer lo que se siente… El tirón es muy importante.

Si el hombre al agua no se encontraba agarrado a ninguna línea de vida, le veremos desaparecer con mucha más rapidez de la que podríamos esperar. Navegando a 6 nudos, el náufrago se alejará de nosotros unos 200 metros cada minuto. Y a 200 metros no es ya nada fácil ver a nadie y mucho menos si tenemos fuerte oleaje. Naturalmente que puede ser usted mismo el que se vaya al agua, por lo que es imperativo que todo el mundo a bordo, y no solo el patrón, sepan cómo actuar.

1)  Gritar “Hombre al agua”.
2)  Tirar el aro salvavidas y por la noche la luz de localización.
3)  Si el barco viene equipado con chart-plotter pulsar el botón de emergencia MOB (Men Over Board). En caso contrario anotar la hora y minuto de la caída. Apunte el rumbo de navegación para poder regresar por su rumbo contrario.
4)  No cambiar de rumbo hasta que el velero esté en condiciones de ir a la búsqueda del naufrago. Con Spinaker la maniobra lleva un tiempo.
5)  Un miembro de la tripulación no le quitará ojo y si es necesario alguien le pasará unos prismáticos para tenerlo siempre a la vista.
6)  Durante el alejamiento podemos ir lanzando por la borda defensas o cualquier otro objeto flotante para trazar una ruta para el acercamiento.
7)  Una vez que estemos en condiciones de arrancar el motor y no haya cabos flotando en el agua, haremos la maniobra de acercamiento a motor.

Nunca lo permita

– Que cunda el pánico y cada cual se ponga a hacer lo que le parezca más oportuno. El capitán debe dar las órdenes claras y concisas.

– Que otro tripulante se tire al agua para socorrerle. Esto hará el problema mucho más complicado, ya que tendrá que buscar a dos tripulantes y contará con uno de menos para ayudar en las maniobras de recuperación.

– Que se nos pierda de vista al náufrago. En el mar no es sencillo localizar una cabeza que se mueve entre las olas. Es sumamente fácil perderla de vista.

Las posibilidades de supervivencia descienden rápidamente cuando baja la temperatura del agua. Cuando el cuerpo se enfría a menos de 32 grados centígrados se produce el desmayo y por debajo de 30º la muerte por hipotermia. Con el agua fría a 5 grados el tiempo de supervivencia es de solo 2 ó 3 horas, y a 15 grados de apenas 6 horas. Por ello en el agua debemos movernos lo menos posible para evitar el enfriamiento del cuerpo. Si lleva ropa puesta no de la quite ya que esta crea una película de agua quieta que le mantendrá a más temperatura que desnudo. Si lleva el chaleco salvavidas, no necesitará mover piernas y brazos para flotar, y en estas condiciones, la posición fetal encogiendo piernas y brazos puede multiplicar por dos el tiempo de supervivencia.

Si al cabo de unos minutos ve que no es posible encontrar al tripulante no dudaremos en solicitar ayuda por radio lanzando un Pan-Pan en el canal 16 de VHF.
Indicaremos la urgencia del problema sin olvidar dar nuestras coordenadas, el nombre del barco y la hora y posición del hombre al agua.

Origen: http://www.fondear.org/infonautic/Hombre_y_Barco/Navegacion/Hombre_Agua/Hombre_Agua.htm